David León escribía hace ya ocho meses acerca de «la voluntad de Mariano», en referencia a su constancia en ataque y su cada vez mayor atención defensiva. Ya por aquel entonces el lateral brasileño comenzaba a ser importante para el Sevilla de Unai Emery, aunque en su caso fuera más por una cuestión de cantidad y no de calidad.
Mariano subía mucho. Subía siempre. La banda era toda para él, pues en realidad no necesitaba a nadie más para amenazar al rival. Permanentemente abierto, permanentemente dispuesto, Mariano era una jugada de ataque en sí misma. Y la más habitual, además.
Poco a poco, fue creciendo y mostrando su talento.
Mariano tiene una sensibilidad muy particularSin embargo, poco a poco, todo esto se fue quedando bastante corto para definir lo que representaba Mariano en campo rival. Además de brillar por frecuencia, el brasileño comenzó a demostrar una sensibilidad especial para todo lo relacionado con llegar, observar y centrar. No era sólo un tema de decisión y elección, sino también de ejecución. Sus controles siempre suelen ser orientados, conduce bien el balón, puede salir por ambos lados y, luego, cuando el último toque debe poner la nota final a la jugada, Mariano suele sacar una de las más destacadas del continente. Tanto por precisión como por variedad, pues no se limita sólo al centro lateral. También da pases atrás, fuerza el primer palo, busca al más alejado… En definitiva, los últimos diez metros de Mariano Ferreira ya son tan efectivos como lo eran los diez anteriores.
¿Puede aportar más en salida?Si no esta brillando tanto en según qué partidos de esta temporada es porque el Sevilla de Sampaoli sigue enfrascado en el primer gran reto del proyecto: perfeccionar una salida de balón y una posterior creación del juego que, ahora mismo, no pueden ser más erráticas. Como consecuencia de todo esto, el ritmo con pelota del conjunto hispalense se ha visto afectado y, por ende, el balón le llega menos veces y en peores condiciones a ambos laterales. En este Sevilla del 4-2-3-1 no cabe la sorpresa, ni siquiera la de Mariano. Sea como fuere, esto a su vez también puede tener un giro de tuerca. Ante los problemas para dar los primeros y los segundos pases por el centro, ¿por qué no buscar un juego más exterior? ¿Por qué no tratar de acelerar las cosas por el sitio dónde menos duele perder el balón y dónde además menos rivales hay? ¿No puede ir el Sevilla de fuera hacia dentro en vez de que todo sea de dentro hacia fuera?
Esta serie de preguntas sólo las puede responder el propio Jorge Sampaoli. Dicho esto, no parece que ni Mariano ni tampoco Sergio Escudero o Tremoulinas, pese a la calidad y buen pie de todos ellos, sean los laterales más dotados para esta labor asociativa. Pero el crecimiento puede estar ahí. Tanto del Sevilla como de Mariano.
Foto: Aitor Alcalde/Getty Images
Pedro Lampert · hace 443 semanas
PS: En Brasil decían que Mariano no defendía. Vale que no es una maravilla en defensa, pero decían eso cuándo Mariano estaba proyectado y los compañeros perdían el balón. Luego, el rival tenía metros para correr por todos los lados y la culpa acababa cayendo al lateral (lo que yo considero un absurdo, vaya).
Lucas · hace 443 semanas
Yo creo que Mariano , con caracteristicas y cualidades diferentes a Marcelo , es un caso bastante similar , un jugador basicamente ofensivo , en el Girondins de Bordeos era un jugador alocado , muy explosivo pero alocado . El sevillista ha subido un escalón en cuanto a registros , pero ese paso a los 30 años me parece más una cuestión de veteranía que de evolución futbolística o mejor dicho ,creo esa evolución es producto de su veterania .
Abel Rojas 130p · hace 443 semanas
Es que el primer Mariano que vimos en el Sevilla... helaba la sangre ^^ Parecía un elemento extraño dentro de un campo de fútbol. Aunque luego terminase el año pletórico y ahora mismo sea uno de los mejores laterales derechos de la Liga española. A mí su crecimiento me ha parecido impresionante y rapidísimo.
MigQuintana 101p · hace 443 semanas
Yo le veo voluntad, como dijo David León.
No es ningún especialista, pero normalmente tampoco me parece ningún agujero negro. No es el Joao Cancelo actual que vemos en Valencia, ni mucho menos. En parte porque el sistema le protege más, en parte porque tiene una predisposición y un grado de experiencia que seguramente compensen su déficit de talento. Además, es que cuando sube... rara vez le pillan atrás. No comete errores en ese sentido.
Cobain · hace 443 semanas
Lo poco que lo vi en el Barcelona (y el ratito del otro día con el Sporting) me pareció un jugador rápido y hábil pero me fijaba cuando no tenía el balón y tenía que defender y estaba perdidisimo,con unos conceptos defensivos que lo asemejaban a un juvenil...un auténtico peligro público.
Mike · hace 443 semanas