Para asustar, que Courtois se asuste | Ecos del Balón

Para asustar, que Courtois se asuste


Y de repente, Bélgica. Podríamos estar ya en julio y ver a la escuadra de Wilmots en semifinales como opción más que lógica y consecuente, dados los rivales que enfrentará hasta la penúltima ronda. Con las ideas algo más claras, sin que eso repercuta en dominio, solidez, convicción o continuidad, esta Bélgica llega a los octavos de final con la sensación de sentirse mejor cuando comparte muchas cosas con el rival, sea el campo, la pelota o las ocasiones. En el momento en el que una posesión de mucha calidad le someta, aunque tenga la contra, o que le entreguen la pelota en torno al 60% o más, el motor de Bélgica se cala. Ante la Suecia de Zlatan, la muestra fue valiosísima para comprobarlo, como pocos ejemplos se hallarían.

Porque la Suecia de Zlatan necesitaba imperiosamente ganar y no titubeó. Se soltó en muchas y diferentes fases del partido, tomando riesgos completamente justificados, que abrieron llanuras de metros y metros por los que correr. Suecia soltó a cada uno de los suyosDe manera muy llamativa, Bélgica se fue contagiando y aceptando las urgencias suecas, siendo el efecto a todas las causas, autopotenciándose en cada transición. Wilmots, que había repetido alineación con la excepción de la entrada de Nainggolan por Dembele, parece haber aceptado que su equipo se parta. Sin tiempo ni jugadores para remediarlo, llamó mucho la atención cómo comenzó a compensarle a los belgas que su portero, Thibaut Courtois, tuviese que parar o verse cercado por córners, jugadas rápidas, aproximaciones o disparos. Inmediatamente después, su equipo replicaba sin pausa.

Lukaku, gran beneficiado de que el rival decida atacar con todo

Bélgica era golpeado o acosado y contragolpeaba en un 6+4 evidente, con estos últimos sin retornar y sin continuidad y nexo entre las distintas fases del juego. En el caos, Zlatan tuvo las suyas y Suecia se acercó mucho hacia el guardameta del Chelsea, y fue en la segunda mitad cuando el asunto derivó en una sucesión de galopadas en ambos sentidos. Ahí, Bélgica depende de las piernas y velocidad de sus extremos, el guante de De Bruyne y los últimos metros de Lukaku, que tuvo dos manos a manos de último hombre partiendo casi desde la medular. Atrás no es que sea un muro de seis vigas, pues no hay capacidad para cerrar por fuera, pero cuando el rival maneja menos calidad, el riesgo parece valer.

Si la posesión rival no es de calidad o el encuentro se abre en dos, Bélgica creará fútbol desde sus cracks. Como equipo, ha surgido una oportunidad para apostarlo todo a lo que se ha visto en los últimos 180 minutos. Hungría, una selección mucho más organizada, podría quedarse a medio camino entre su idea y la fiabilidad y calidad de los hombres que la desarrollan. No es mal negocio para Marc Wilmots.

 
 

Foto: Alex Livesey/Getty Images


Comentarios (8)

Cargando... Iniciando sesión...
  • Identificado como
Pero dejando esta cantidad de espacios me imagino a Bale armandoles un destrozo interesante. Bueno, primero que superen a Hungria que no se los pondra nada facil e igual para Gales con Irlanda del Norte.
Y sobre Bélgica se podría decir algo: se le critica y probablemente con razón, pero sólo le vencen/eliminan selecciones grandes. De momento. Si cae ante Hungría, Gales o Irlanda del Norte, será "la primera vez".
Sobre Austria también esperaba algo más, dos lecturas se presentan: que Alaba de mediocentro no es top, no ordena, no hace jugar al equipo, no genera ataques, y la segunda lectura: el equipo no "respeta" a Alaba, casi nunca lo buscaban (hablo de sus 2 primeros partidos) es la estrella, pero pasan de él.
Me confundí de post...fail XD
Haber si pueden eliminar mi comentario. Gracias

Publicar un comentario nuevo

Comments by

Ecosdelbalon.com - - Política de Cookies.